Entre ciencia, educación y poesía: una
conversación sobre interdisciplina y transformación
ENTREVISTA A Gabriel Herrera¹
Prismas interdisciplinarios
Durante varios años de colaboración en la Fundación DICTA y la Revista Interdisciplinaria, el académico y creador Gabriel Herrera ha articulado educación, ciencia, tecnología y arte desde una perspectiva interdisciplinaria. En esta entrevista, conversamos sobre su trayectoria, su rol en procesos editoriales y los desafíos ontológicos de la colaboración transdisciplinaria. En la presente entrevista, Gabriel reflexiona sobre el “decir” como práctica transformadora y el valor de los vínculos humanos en la construcción de comunidades con impacto social.
Edición: Equipo Editorial Interdisciplinaria, Diagramación: Pilar Trillo, ¹”Nota biográfica al final del artículo”.
*El idioma original en que está escrito este artículo es español. Mencionamos esto para considerar al utilizar la traducción automática que puede generar algunos errores.
La entrevista que leerán a continuación no es solo un diálogo sobre la trayectoria y visión de Gabriel Herrera, sino un sincero tributo a uno de los pilares que ha impulsado la transformación y el crecimiento de nuestra organización.
Para el nuevo equipo editorial, es un honor destacar su profundo legado. Desde su incorporación voluntaria en 2022, el compromiso de Gabriel se ha manifestado como un verdadero “nodo conector”. Gracias a él, hemos adquirido e incorporado valiosos conocimientos y habilidades, y nos ha provisto de una prolija estructura metodológica de trabajo, fundamental para el pleno desarrollo del equipo.
Su calidad humana y vocación lo consolidan como una figura clave, profundamente valorada tanto en la Fundación DICTA como en la Revista Interdisciplinaria. Al cerrar esta etapa, expresamos nuestra más profunda gratitud por todas las enseñanzas y momentos compartidos, los cuales seguirán contribuyendo a la misión de la Fundación por mucho tiempo más.
“(…) me concibo como un nodo conector: un puente entre la lógica formal y la palabra viva, con una profunda vocación por la cultura y por la construcción de alianzas que trascienden disciplinas”.
* Para comenzar, ¿podrías presentarte y contarles a los lectores quién eres en lo personal, en lo académico/laboral, así como también desde tu individualidad?
Soy Gabriel Herrera. Mi cotidianidad transcurre entre la educación, la ciencia y los versos que interpelan la realidad social, cultivando un compromiso ético con la innovación transformadora y el impacto social. Me formé en ingeniería química, gestión de tecnologías y modelación matemática. Actualmente, me desempeño como académico en el Departamento de Matemática de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).
Desde mi singularidad, me concibo como un nodo conector: un puente entre la lógica formal y la palabra viva, con una profunda vocación por la cultura y por la construcción de alianzas que trascienden disciplinas. Esta esencia motivó mi acercamiento a la Fundación DICTA y, posteriormente, a la Revista Interdisciplinaria, espacio que considero propicio para el entrelazamiento entre análisis riguroso y co-creación, enriqueciendo a la comunidad lectora con perspectivas híbridas y provocadoras.
* ¿Cómo conociste la revista? Cuéntanos por favor sobre tu experiencia al incorporarte. ¿Qué roles y desafíos se presentaron en las primeras etapas?
Durante 2022 me incorporé como voluntario a la Fundación DICTA desde Uruguay, realizando diversas actividades de apoyo remoto. A lo largo de mi vida he estado vinculado a experiencias literarias, expresiones artísticas y espacios de fomento del pensamiento crítico. En ese contexto, y junto a un grupo de profesionales de las ciencias sociales en Uruguay, impulsé una radio online, un taller de expresión artística orientado a personas en situación de vulnerabilidad y publiqué el libro Poesía Inconclusa I.
Este conjunto de inquietudes personales, experiencias previas y retroalimentaciones positivas por parte del equipo despertaron mi interés por aportar de manera más profunda. Así surgió la propuesta de integrarme a la revista de la fundación, que en ese momento se desarrollaba mediante un primer equipo de colaboradores en conjunto con una empresa de servicios externos. Esa etapa corresponde a la primera versión de la Revista DICTA, hoy conocida como Revista Interdisciplinaria.
Imagen N° 1: Foto del libro Poesía Inconclusa I. Archivo personal (2026).
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El proceso de incorporación fue paulatino. Dado que contaba con conocimientos en herramientas tecnológicas, acordamos que mi ingreso se realizaría a partir del cumplimiento progresivo de actividades, avanzando desde responsabilidades de menor a mayor complejidad.
Mi primer rol fue el de contraparte interna de la fundación frente a las solicitudes asociadas al desarrollo de la página web. Para ello, fue necesario conocer desde cero e investigar en profundidad las funcionalidades y recursos disponibles, identificando posibles puntos críticos y oportunidades de mejora. Paralelamente, mi experiencia previa en equipos multidisciplinarios vinculados al diseño gráfico y la comunicación me permitió enfrentar estos desafíos con una base que, en ese momento, aún no dimensionaba plenamente. En este sentido, fue una etapa formativa que fortaleció mi visión enactiva del conocimiento, entendida como un saber que emerge desde la acción, la experiencia y la interacción¹.
Posteriormente, se llevó a cabo una reestructuración general del equipo. A nivel personal, esto me permitió asumir un rol más significativo; a nivel colectivo, posibilitó implementar acciones orientadas a formalizar procesos, explorar nuevas estrategias de consolidación editorial, adaptarnos a un contexto post pandemia y avanzar hacia la sostenibilidad económica de la revista. Este proceso incluyó la migración desde la Revista DICTA hacia la Revista Interdisciplinaria, lo que implicó un intenso trabajo colaborativo: rediseño institucional, lanzamiento de la nueva página web y actualización de los estándares editoriales, entre otros hitos relevantes.
“Este conjunto de inquietudes personales, experiencias previas y retroalimentaciones positivas por parte del equipo despertaron mi interés por aportar de manera más profunda. Así surgió la propuesta de integrarme a la revista de la fundación (…)”
* A lo largo de los años, ¿qué aspectos pudiste identificar que necesitaba la revista para consolidarse y, cómo fue ver la evolución de este proceso?
Entre las principales necesidades que identifiqué se encontraban la sistematización de procesos, el trabajo por proyectos como motor de avance, la integración de dinámicas que potencian la creatividad del equipo —independientemente de la experticia disciplinar—, la ampliación del número de colaboradores y el fortalecimiento de la visibilidad de la Revista Interdisciplinaria en redes sociales, alineándose con los canales contemporáneos de la comunidad científica y del público general. Metafóricamente, se trataba de “Fluir por el océano digital en un acoplamiento armónico”∇.
Ser parte de esta evolución ha sido profundamente gratificante. Desde las primeras ediciones en las que participé hasta la etapa actual, en la que se ha conformado un equipo sólido y diverso, el proceso ha marcado el cierre de un ciclo profesional y personal, junto con una necesaria pasada de posta, coloquialmente hablando. Se transitó desde retos eminentemente logísticos hacia la consolidación de un producto editorial de calidad, con proyección nacional e internacional, reflejando el crecimiento ontológico de la Revista Interdisciplinaria hacia perspectivas cada vez más integradas.
Imagen N° 2: Izquierda, página web Revista DICTA. Derecha, página web Revista Interdisciplinaria.
* ¿Hay algún artículo o proceso creativo dentro del proceso editorial al que le guardes especial cariño? ¿Hay personas o vínculos que se hayan consolidado dentro de la fundación que hayan tenido un impacto trascendental en tu vida?
Sí, sin duda. Guardo un especial aprecio por el artículo “Forjando justicia: la historia de la primera ingeniera chilena y latinoamericana”², dedicado a Justicia Acuña, y por el proceso editorial que permitió su publicación. Este trabajo fue particularmente significativo porque me permitió interactuar directamente con sus autoras, Pía Bizama y Romina Toledo, dialogar sobre sus proyectos de divulgación científica y explorar puntos de convergencia con la misión de la fundación.
Además, durante la conferencia “Discrete Mathematics & Computer Science: Groups, Dynamics, Complexity, Words”³, realizada en el Centre International de Rencontres Mathématiques (CIRM) en Marsella, tuve la oportunidad de conocer a la Dra. Anahí Gajardo, nieta de Justicia Acuña y parte del comité organizador del evento. Compartir espacios y conversaciones en ese contexto enriqueció profundamente mi vínculo con la dimensión histórica y simbólica del artículo.
Imagen N° 3: Foto oficial conferencia “Discrete Mathematics & Computer Science: Groups, Dynamics, Complexity, Words”, CIRM. Fuente: https://conferences.cirm-math.fr/3148.html
Vínculos como los establecidos con Anahí, con las autoras del artículo⁴ y con otras autoras y autores se han fortalecido con el tiempo y han tenido un impacto real en mi trayectoria, mostrando cómo la edición puede articular redes científicas y humanas de manera duradera.
“‘Fluir por el océano digital en un acoplamiento armónico'”.
* Desde tu perspectiva, ¿qué desafíos y oportunidades ves respecto a la misión y visión de la fundación? En concreto, desde el concepto ontológico de DICTA, ¿qué proyectas para el futuro colaborativo de la comunidad y el equipo para alcanzar sus objetivos fundamentales?
Como miembro saliente de la Fundación DICTA, considero que los principales desafíos se relacionan con la sostenibilidad financiera y la escalabilidad de proyectos en un entorno digital saturado. Al mismo tiempo, existen oportunidades relevantes asociadas a la creciente demanda de plataformas que integren innovación colaborativa con valores sociales.
La ontología de la fundación, centrada en el “decir” como acto performativo de creación colectiva y diálogo profundo, enfrenta retos como la brecha digital en Chile y la fatiga colaborativa post-pandemia. A ello se suma la necesidad de mantener la autenticidad frente a la superficialidad de ciertos espacios digitales, evitando que el “decir” se diluya en contenido banal, así como la volatilidad económica que dificulta la planificación a largo plazo.
Desde esta perspectiva, visualizo un futuro en el que la fundación lidere comunidades híbridas —virtuales y presenciales— que utilicen el diálogo como herramienta ontológica para la co-creación de conocimiento implementable y socialmente significativo. Alianzas con universidades y organizaciones sociales podrían amplificar el impacto de iniciativas como laboratorios de innovación ética. Asimismo, la incorporación crítica de herramientas de inteligencia artificial abre oportunidades para potenciar procesos editoriales colaborativos alineados con la visión fundacional.
Algunas palabras al cierre
Cerrar esta etapa en DICTA, tras años de colaboración intensa, evoca una mezcla profunda de gratitud, nostalgia y un optimismo sereno. Se siente como culminar un ciclo vital en el que el crecimiento colectivo, anclado en diálogos transformadores, dio forma no solo a proyectos, sino también a identidades compartidas y aprendizajes significativos.
Mirando en retrospectiva, emerge un profundo respeto por los desafíos superados en conjunto: desde mis primeros pasos en la fundación hasta los procesos editoriales que consolidaron una voz propia. Es una despedida que pesa por lo que deja, pero que también libera nuevos horizontes, habilitando la incorporación de nuevas personas y reafirmando que la Fundación DICTA trasciende a las individualidades.
Desde este lugar, la gratitud domina por los vínculos forjados y el aprendizaje mutuo. La nostalgia recoge recuerdos de diversos artículos y conexiones generadas que marcan. Finalmente, un optimismo profundo ilumina el legado: “comunidades híbridas que, como un poema al amanecer, continuarán irradiando valores sociales en un mundo interconectado”∇.
Agradezco sinceramente la oportunidad de haber sido parte de la fundación, así como la libertad propositiva y creativa que siempre estuvo disponible. Deseo que la Fundación DICTA continúe cosechando éxitos y consolidando el valioso equipo de colaboradores que ha logrado gestar.
“(…) un optimismo profundo ilumina el legado: comunidades híbridas que, como un poema al amanecer, continuarán irradiando valores sociales en un mundo interconectado”.
Referencias
1. Varela, F. J., Thompson, E., & Rosch, E. (1991). The embodied mind: Cognitive science and human experience. Cambridge, MA: MIT Press.
2. Fundación DICTA. (2024). Forjando justicia: La historia de la primera ingeniera chilena y latinoamericana. Interdisciplinaria DICTA. https://interdisciplinaria.dicta.cl/forjando-justicia-la-historia-de-la-primera-ingeniera-chilena-y-latinoamericana/
3. Centre International de Rencontres Mathématiques. (2024). Discrete Mathematics & Computer Science: Groups, Dynamics, Complexity, Words. CIRM Conferences. https://conferences.cirm-math.fr/3007.html
4. Las primas de Germain (2026). https://www.instagram.com/lasprimasdegermain/
∇ Reflexiones poéticas del autor elaboradas para este artículo.
Gabriel Herrera

